martes, 9 de diciembre de 2008

Fragmentos multicolores

Si cada una de las gotas de lluvia que caen en los atardeseres nocturnos en Madrid fuera un incono verosimil de la ambiguedad , los humanos seríamos mas perfectos y correctos.
Nunca había sentido tal sentimiento en mi corazón , pero la insolencia me llevo a las lagunas diáfanas de mi mente , donde el regocígo de la mística me llevo a las plataformas intrinsicas de la miserable y tantrica vida , supe que no era necesario verse ensimismacdo en un espejo para saber que no estaba solo , sino que tenía tu ayuda , me sirvio.
Llamaste unas horas despues , siento el teléfono lejos , contesto , me dices Hola y aludo a lo mismo , tenemos una conversación no muy entrada en conenido y te despides como siempre , Adios...
porque adios si nos veremos al día siguente , si te besare denuevo en la mañana , y dormiremos juntos en la noche , si tendremos muchos hijos , porque adios.
Llegas a casa y sientes ese olor a putrefacción , ese olor peculiar de nuestra morada , otra vez se metoó el wacho gritas a los cuatro vientos y rompes el cristal divino de la virilidad. Nos casamos y fuimos felices hasta despues de la noche de bodas , ahí todo cambio , fuimos bestias en el amazonas de cuatro perillas , fuimos cándidos en el tránsito exigente de aquellas calles que nos bloqueaban al camíno , y me mirabas con pena , mientras yo lo hacía con rabia , nos odiamos lo se , pero no es porque queramos , sino porque esa noche yo conocí a otro ajeno intranseunte a tu deber.